Portal Perez, Actualidad y Noticias

Portal Perez

La historia del jóven que denunció a una banda narco de Cabín 9 y lo pagó con su propia vida.

El 15 de noviembre de 2016 Valentín Reales se despidió de su gente con un “ahora vuelvo” y nunca más se supo de él. Aunque en realidad, desde aquel 15 de noviembre, hace exactamente un año, la sociedad comenzó a saber la historia del joven, una vida marcada por la marginalidad, vulnerada de derechos, que rápidamente se adaptó a las reglas del juego que imperan en las calles de Cabín 9, donde se transformó en soldadito de Los Cuatreros, una de las bandas narco del barrio.

Una familia intentó cambiarle la cabeza, hacerle ver que había un mundo fuera de las drogas. Decidido a alejarse, cansado de las golpizas y las agresiones, Valentín se presentó en Fiscalía dispuesto a contar todo lo que sabía: Nombres, direcciones, movimientos, y algunos datos más.

La justicia se olvidó de protegerlo.

El 15 de noviembre de 2016 Valentín Reales se despidió de su gente con un “ahora vuelvo”. Se lo llevaron y nunca más se supo de su rastro.

En Cabín 9 se sospecha que lo trasladaron a una casa de la banda. Las pruebas recolectadas en la causa marcan que fue torturado y asesinado. Pero cuando fiscalía ordenó allanar el terreno donde supuestamente había sido enterrado, el cadáver ya no estaba. Solo se encontró una zapatilla con sangre.

Desde ese día, hay una familia y amigos del barrio que buscan mantener viva la memoria, pintando un muro en Uriarte y Pasaje 1704, o reuniéndose frente a la Sub Comisaría 18ª, pidiendo “Justicia por Valentín”. “Es muy triste porque la gente no te apoya para salir a hacer una manifestación para pedir que esto se aclare, para que, aunque sea encontremos su cuerpo y que pueda descansar en paz”.

“Un nene, una criatura que buscaba amor”

Claudia es la tía Valentín, quién accedió a hablar con portalperez.com sobre el dolor que siente ante la desaparición de su sobrino: “Desde ese momento, no podemos creer que Valentin ya no esté entre nosotros. Tengo a mi hijo de la misma edad y veo disfrutar su niñez. Me cuesta entender que le hayan arrebatado la vida de esta manera tan cruel. Es duro vivir el día a día sabiendo que no hay novedades, ni noticias, ni un lugar donde ir a llorarlo”.

“Si me preguntas como sigo, la verdad no te lo puedo explicar porque esto fue como una tormenta muy fuerte donde todo se derrumbó, donde ya sólo nos queda recordarlo como él era, un nene, una criatura que buscaba amor. Todos dicen que hay que dejarlo en las manos de Dios, yo no puedo, sabiendo que mi sobrino hace un año nos dejó y no hay pistas para encontrarlo”.

“Ya no lo buscamos con vida”

El Abogado de la Familia Reales, Jorge Barbagallo, también habló con portalperez.com para dar cuenta de las búsquedas e investigaciones que se están realizando: “Hemos hecho de todo. El Fiscal General, que se encuentra en Santa Fe, puso una persona de su confianza para que colabore directamente con Guillermo Apanowicz. Se autorizó a investigar cualquier dato que llegue, por más tonto que parezca”.

Al respecto, el letrado manifestó que “se hicieron todas las líneas de investigación, se consiguió una recompensa de $ 1.000.000 (un millón de pesos) para quienes aporten datos concretos, y nadie llamó. Hace 10 días, un anónimo nos dijo que en proximidades a Cammesa (calle límite con Funes) podría estar enterrado, para lo cual el Intendente Corsalini nos facilitó una pala mecánica, fuimos con la PDI y el Fiscal, estuvimos toda la mañana rastrillando y no encontramos nada”

Para hoy a la mañana está previsto rastrillar una zona de calle El Chajá, donde surgió un dato para investigar. Allí también se removerán montañas de tierra y escombros, a fin de encontrar pistas que acerquen al cuerpo de Valentín

Para esta semana, explicó Barbagallo, “la PDI junto a los perros buscadores de cadáveres y personal de antropología forense, van a hacer una búsqueda a 1Km a la redonda de donde se halló el primer pozo, que se encontró la zapatilla y líquido cadavérico.

La búsqueda de Valentín Reales también se llevará adelante en la Represa del Arroyo Ludueña, con la colaboración de Prefectura.

“Nos llama la atención semejante pacto de silencio”, dijo Barbagallo, “si alguien no se quiebra, será muy difícil resolver el caso. La mamá de Valentín está tranquila, sabiendo de que se está haciendo todo lo posible por encontrarlo, aunque le hemos dicho que ya no lo buscamos con vida”.