Portal Perez, Actualidad y Noticias

Portal Perez

En el Coloso del Parque, el equipo de Montero se hizo fuerte y venció 3 a 1 a la Lepra.

Los hinchas de Rosario Central ayer volvieron a gozar del triunfo en una nueva edición del Clásico Rosarino. Fue 3 a 1 en el Coloso Marcelo Bielsa, con goles de Federico Carrizo, Marco Ruben y Germán Herrera (Mauro Formica había descontado transitoriamente para Newell's).

En nuestra ciudad, como es tradicional, el Monumento al Ferroviario, de calle Morelli y San Martin, fue el epicentro de los festejos canallas, que se congregaron en los bares de la zona, e inmediatamente finalizado el partido, salieron a mostrar todo el fervor por la victoria.

En lo estrictamente futbolístico, estaba claro que ambos equipos se sentían más cómodos jugando al contraataque, y quién pudiera hacerse de esa condición, prevalecería sobre el rival.

Newell´s, a confesión de su entrenador, Diego Osella, salió a la cancha con el mismo equipo que perdiera 4 a 2 con Independiente (exceptuando la lesión de San Román) y le costó caro, porque careció nuevamente de marca y juego en mitad de cancha (extraña horrores a Pomelo Mateo), y pagó caro algunos errores puntuales de sus jugadores, como la pelota infantil que pierde Quignon en el primer gol de Central, o las distracciones para no marcar a Colman en el centro que Marco Ruben conectara, imponente, para establecer el 2 a 0 con el que se irían al descanso.

Cuando Osella quiso encarrilar al equipo, ya era tarde. Primero ingresó Mansilla por Quignón y después Figueroa por Sills, moviendo por completo el medio campo interno. Central, a esa altura, estaba cómodo con la ventaja de dos goles.

Paolo Montero comenzó a ganar el clásico cuando Damián Musto se hizo patrón de la mitad de la cancha, y delante suyo comenzaron a jugar Camacho, Colman y Carrizo, que desplegaron un juego de alto nivel a espaldas de los volantes leprosos.

En el comentario previo de portalperez.com se hizo referencia a esta hipotética situación, y además remarcamos que entre Teo, Ruben, Herrera y Bordagaray, las variantes ofensivas de Central eran muy superiores a las de Newell´s, y que siempre alguno aparecía para aportar una cuota de gol. Ayer no fue uno, sino dos. Primero Marco Ruben conectó un cabezazo imposible de contener para Luciano Pocrnjic, y sobre el final el Chaqueño Herrera, que había reemplazado justamente a Ruben, entró al area sorteando la marca de Moiraghi y definió cruzado para sellar el resultado.

El final, bochornoso y repudiable, desde todo punto de vista.

Los hechos de violencia que se vivieron en las tribunas, provocados por unos pocos energúmenos, al igual que la no apertura de la manga para que los jugadores de Central se retiren al vestuario, merecen el castigo institucional y seguramente la sanción a Newell´s se hará efectiva. También resulta justo, aunque siempre paga el club y nunca los hinchas, quienes, una vez más, mancharon el clásico más lindo del mundo.